Saliendo de la Oscuridad, por Stela

domingo, 30 de mayo de 2010

Cap. 8 Solo te digo la verdad

Los días siguientes pasaron sin que me diera cuenta.
Jason y Nicole se pasaban todo el día juntos, venían al instituto juntos, los cambios de hora juntos, la comida juntos, volvían a casa juntos. Todo el rato estaban juntos. En la hora de la comida eran insoportables, se pasaban todo el rato tonteando como si no estuviéramos allí, cosa que a David y a mí nos incomodaba. Me estaba empezando a hartar. Prácticamente, se podría decir que Nicole pasaba de mí, solo hablábamos cuando Jason tenían entrenamiento de fútbol y solo hablaba de él y poco más. Me estaba empezando a cabrear. Vale que sea su novio y tienen que pasar tiempo juntos, pero no me podía dejar de lado de esa forma. Me hubiera empezado a sentir muy sola si David no hubiera estado ahí. Para que no me afectara más, decidí hacer como si no estuvieran durante la hora de la comida.
Lo único bueno, era que la invitación de David seguía en pie. A mamá le parecía bien que saliera con alguien ya que estos últimos meses casi no había salido.
Desde que mi padre y ella se habían separado, parecía un poco más calmada ya que no discutían, aunque daba la sensación de que no le gustaba estar tanto tiempo sola. Por lo menos, cuando hablaron por teléfono para decidir lo de mi carné de conducir, no se habían peleado. Parecía como si nunca se hubieran divorciado. Eso estuvo a mi favor, porque si hubieran tenido una discusión, seguramente, no me hubieran dejado sacarme el carné. De todas formas, jugara o no a mi favor, no quería que discutieran.
Estuvieron un rato hablando sobre cómo le iba a mi padre en Jacksonville antes de lo del carné. Parecía que mi madre no quería sacar el tema y seguir hablando con mi padre como en los viejos tiempos. Me estaba empezando a impacientar. Tuve que hacerle una señal a mi madre para que lo dijera porque si no estaba segura de que se iba a olvidar.
- Scarlet te ha comentado que quiere sacarse el carné de conducir, ¿verdad? – preguntó por fin mi madre.
Se oyó un ruido de fondo mientras mi padre contestaba.
- ¿Y qué piensas? – le preguntó con ansiedad. Asentía mientras escuchaba a mi padre hablar. – Si, yo también pienso que le puede ir bien. Aunque tengo un poco de miedo, no quiero que le pase nada – añadió mientras me miraba.- Aunque también está lo del coche, el último quedó destrozado – dijo con tristeza. - ¿Crees que en el banco nos darán un crédito? – Preguntó después de escuchar la respuesta de mi padre – podría ser… no tenemos ningún crédito pendiente con ellos… bueno, está tu hipoteca… entonces lo pediré yo – esperó para ver que decía mi padre sobre eso. – Vale, el sábado, cuando lleve a Scarlet contigo, hablaremos los tres sobre eso. Venga… Adiós – colgó y suspiró.
- ¿Qué te pasa mamá? – la pregunté, no entendía a que venía ese suspiro.
Intentó poner buena cara y me contestó:
- Nada, cielo. Estarás contenta, vas a tener tu propio coche.
- Si, lo estoy deseando.

Poco más tarde, empezó a sonar mi móvil. Miré la pantalla y vi que era Nicole.
- Hola, Nicole. ¿Sabes qué? ¡Me voy a sacar el carné de conducir yo también! – tuve que soltarlo todo antes de que empezara a hablar sobre Jason porque si no no iba a ser capaz de contárselo.
- Hola, Scarlet – respondió confusa. Seguramente no se esperaba que lo soltara así. – Felicidades. Nunca pensé que lo harías después de… tu ya lo sabes.
- Ya. Pero tengo que superarlo, no me puede estar persiguiendo toda la vida.
- Si, eso es lo mejor. Bueno, te llamaba para preguntarte si sabes si mañana Jason tiene entrenamiento.
¡¡!! No me lo podía creer.
- ¿Tengo pinta de saberlo? – mascullé.
- No sé… ¿por qué te pones así?
- Porque, desde que estas con Jason, ¡pasas de mi!
- Eso no es verdad. Si pasara de ti, no estaría hablando contigo en este momento – replicó enfadada.
- Solo me diriges la palabra para preguntarme cosas como lo de hoy o para hablar de lo “maravilloso” que es Jason.
- Vale, si te molesta, dejaré de hablarte – me colgó.
Qué bien. Ahora iba a ser yo la mala. A Nicole no le sentaba bien la verdad.

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Todo va a empezar a animarse a partir de aquí. Espero que os este gustando.

No olvideis comentar.

Besos,

Stela



domingo, 23 de mayo de 2010

Cap. 7 Invitaciones

Me despertó el repiqueteo de mi móvil. No conteste, era demasiado temprano como para que tuviera que estirar el brazo, pulsar un botón y contestar. Siguió sonando y sonando. Decidí contestar a la tercera llamada ya que, si insistían tanto, sería por algo importante.
- ¿Sí? – contesté de mala gana.
- ¡¡¡AAAAAAAHHHH!!! –Enseguida reconocí el grito de alegría de Nicole.- ¿Haber si adivinas quién me llamó ayer por la noche?
Genial, seguramente me llamaba para contarme uno de los cotilleos que habría escuchado en el instituto.
- ¿Nicole? ¿Sabes qué hora es? ¿No puedes contármelo luego, en el instituto?
- ¡¡Jason me ha pedido salir!! – grito entusiasmada pasando por alto lo que le había dicho.
- ¡Vaya! Es genial – la felicité. La verdad es que era raro, Jason siempre había visto a Nicole nada más que como a una amiga. De hecho, hubo una vez en la que él me invitó a salir a mí, le dije que solo le veía como un amigo y le conté que a Nicole le gustaba, pero él me dijo que no la veía de esa forma.
- Lo sé.
- ¿Cuándo vais a salir? – le pregunté. Ya que me había despertado tenía derecho a saber todos los detalles.
- ¡Ya estamos saliendo!
- ¿Enserio? ¿Por qué no me lo contaste?
- No se... Quería estar segura de si iba enserio… Jason siempre ha estado enamorado de ti… y…
-¡¿Qué?! ¡¿Enamorado de mí?! ¡¿Siempre?! – grité. Creía que le había dejado suficientemente claro que no había nada entre nosotros.
- Si. Siempre le has gustado, incluso después de que lo rechazaras.
- ¿Cómo sabes eso? – le pregunté, pensaba que nadie más lo sabía.
- Bueno… ya sabes cómo es el instituto, todo sale a la luz en cualquier momento.
- Ya, bueno, ¿y cómo os va? – le pregunté intentando dejar a parte esa parte de la conversación.
- Muy bien. No sé... es diferente a como pensaba… Bueno, te dejo que es muy pronto. Luego seguiremos hablando en el instituto. Adiós – dicho esto colgó. Parecía reacia a seguir hablando sobre Jason. Era raro.

No si fue por la conversación o por otra cosa, pero Nicole no vino a recogerme para ir juntas al instituto.
Cuando llegué a la puerta de mi primera clase me encontré a Nicole esperándome en el pasillo.
- ¡Hola, Scarlet! Siento no haberme pasado por tu casa pero es que vine con Jason.
- No pasa nada, tranquila – esperaba que no fuera todos los días así. Esperaba que no pasara de mí por Jason.

A la hora de la comida, mientras esperábamos a Nicole y a Jason, David y yo estuvimos hablando.
- Bueno… - comenzó David - ¿tienes algo que hacer este sábado?
- La verdad es que este sábado me toca irme a Jacksonville para ir a ver a mi padre, ¿por qué?
- Me preguntaba si te gustaría ir al cine conmigo – contestó con timidez.
- Claro que me gustaría. ¿El sábado que viene? – no me lo podía creer.
- Por supuesto, me pasaré por tu casa a las cinco y media, ¿te parece bien?
- ¡Si!
En ese momento llegó Jason. Venía solo y no traía muy buena cara.
- Hola, chicos – nos saludó con desgana.
- ¿Qué pasa? – le preguntó David.
- Nada, cosas mías – espetó.
- Ah.
- ¿Y Nicole?
Pareció pasársele el mal humor que traía antes cuando le pregunté por Nicole.
- Se tuvo que quedar en clase, su profesor quería hablar con ella sobre un examen, últimamente está suspendiendo muchos exámenes de Biología.
- Ah – fue lo único que respondí.

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Espero que os guste. A partir de aquí, la cosa se pone mas interesante.

No olvideis comentar.

Besos,

Stela

viernes, 21 de mayo de 2010

Cap. 6 Parecidos

Al día siguiente por la noche, llamó mi padre como me había prometido. Hablamos de un montón de cosas. Al parecer se había comprado una casa nueva más grande que la nuestra, eso que a mí me parecía enorme. Hablamos de todo… excepto de lo del carné de conducir. No me atreví a decírselo, aunque tampoco es que supiera cómo empezar.
- Esto… - comencé, no me di cuenta de que le había interrumpido en medio de la conversación.- Verás, papá, he estado pensando…
- ¿Qué, hija? – preguntó ya que me había quedado callada.
- Quiero sacarme el carné de conducir – le solté. Esta había sido la mejor de las formas para decirlo: soltarlo antes de que me interrumpiera.
Se quedó sin palabras. Desde el accidente, casi no había montado en coche.
- ¿Estás segura? – preguntó al rato.
- Completamente.
- Bueno, pues no sé qué decirte. ¿Estás segura de que te va a ir bien al volante?
Dudé.
- Eso creo. Además, debo estarlo, papá. No puedo pasarme toda la vida temiendo montar en coche. Tengo que superarlo. De todas formas fue culpa mía – añadí un poco más triste.
- No, Scarlet. No puedes echarte la culpa de algo así. Son cosas que pasan.
- Son cosas que pasan, son cosas que pasan. Si no hubiera insistido NO hubiera pasado.
- Scarlet, basta. No puedes torturarte durante el resto de tu vida de esa forma.
- Lo siento, pero es lo que pienso.
- Bueno, dejémonos de echarte culpas. ¿Has hablado con Susan sobre lo del carné de conducir?
Susan era mi madre. Antes del divorcio siempre que hablaba conmigo sobre mi madre decía mamá pero ahora… las cosas habían cambiado.
- No, todavía no se lo he dicho – contesté.
- Pues has de hablar primero con ella.
- Vale. ¿Y tú qué opinas? – le pregunté.
- Creo que podrías conseguirlo. Aunque las clases cuestan dinero y habrá que buscarte un coche.
- Ya – no había caído en lo del coche.
- Pregúntale a tu madre y ya hablaremos ella y yo. ¿De acuerdo? Eso sí, si te dejamos, tienes que prometerme que tendrás mucho cuidado.
- Por supuesto, papá. Seré muy precavida.
Después de eso no hablamos mucho más.
Cuando llegó mamá a casa decidí preguntarle por el asunto.
- ¿Estás segura? – se lo notaba más preocupada que a papá.
- Si, mamá.
- Bueno… - pareció dudar. – tendré que hablar primero con tu padre.
- El me ha dicho lo mismo.
- ¿Cuándo has hablado con él? – preguntó.
- Hace un rato, me llamó al móvil para ver que tal estaba y eso. Aproveché para preguntarle y me dijo que cree que puedo hacerlo pero que tenía que hablar contigo primero.
- Ah – fue lo único que contestó. Al cabo de un rato pareció acordarse de algo.- Ten en cuenta que las clases cuestan dinero y que habrá que conseguir un coche. El último quedó destrozado…
- Ya, papá también me dijo eso.
Suspiré, eran tan parecidos, el uno para el otro. No sé porque se habían divorciado. Estaba segura de que hubieran conseguido solucionar sus problemas.

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Bueno, espero que esté gustando mi historia. Todavía no tengo muchos seguidores, pero haré lo que pueda por conseguir mas. A las que ya me seguis (4), no olvideis comentar!!! Recomendad mi blog a quien creais que le pueda gustar.

Besos,

Stela




martes, 18 de mayo de 2010

Cap. 5 La salida

El sábado me desperté genial, el resto de la semana había sido estupenda. Comimos todos lo días con David, nos llevábamos muy bien. Jason estaba encantado de tener un nuevo amigo. Y Nicole no se había fijado ni una vez en David, eso que estaba mejor que Jason.
Habíamos quedado en el centro comercial. Nicole paso por mi casa para ir juntas ya que estaba un poco lejos. Cuando llegamos, vimos a David y a Jason en la puerta del centro.
- ¡Hola, chicos! – saludó Nicole.
- ¡Hola! – saludaron Jason y David a la vez.
- Bueno… ¿Qué vamos a hacer? – pregunté yo.
- Había pensado que podríamos jugar a los bolos.
- Me parece bien – contestó David. – A ver quién es mejor de los cuatro. ¿Os parece bien, chicas?
- ¡Por supuesto! – contesto Nicole con entusiasmo. Le encantaba jugar a los bolos, aunque, claro, solo porque se le daba bien.
- Sí, me parece bien – respondí yo. Me gustaba jugar a los bolos, pero era muy competitiva, y no quería que David pensara mal de mí. Voy a tener que hacer un esfuerzo, pensé.
- Pues vamos.
Lo pasé muy bien. Estuvimos todo el rato bromeando. Nicole ganó por 20 puntos a David, que quedó segundo, yo quede tercera y Jason, como siempre, último. Después fuimos a la zona de los restaurantes y cenamos. Mientras comíamos, hablábamos del instituto, los profesores, las notas, hicimos planes para salir otros días y, por supuesto, Jason se metió con Nicole por lo del carné de conducir.
- No te chulees tanto, Jason, que ya he empezado las clases prácticas y en dos semanas hago el examen final – le replicó Nicole algo molesta, pero a la vez ruborizándose. Estaba claro, todavía le seguía gustando Jason.
- Pues te informo de que no es tan fácil como parece, yo lo he hecho tres veces y no he conseguido aprobar ninguna – le avisó David.
- Ya, bueno. No tendré ningún problema – dijo Nicole muy pagada de si misma. Que te lo crees tu, pensé. Cada vez que Nicole afirmaba que iba a conseguir algo nunca lo conseguía, pero cuando decía que iba a fracasar, misteriosamente, lo conseguía.
Desde que Nicole había empezado las clases de conducir me estaba apeteciendo cada vez más sacarme el carné. Aunque claro, después de mi ultima experiencia en un vehículo, no había vuelto a subirme a uno. Tenía que ser fuerte y superar ese miedo ya que esa era una de las cosas que tenía que hacer para olvidar el pasado, como me había prometido. Mi padre me llamaría mañana por la noche, así que decidí que le preguntaría si me daba su permiso en esa llamada.
- Eo, tierra llamando a Scarlet – de repente, vi como la mano se Nicole se agitaba delante de mi cara. Me había distraído con lo del carné de conducir y no me había dado cuenta de que me estaban hablando.
- Lo siento – me disculpé – supongo que me he adormilado.
- La verdad es que es un poco tarde – admitió David – creo que deberíamos continuar la conversación en otro momento. Mi padre me va a matar si llego tarde – dijo después de mirar su reloj.
Miré yo también mi reloj y vi que eran las doce menos cuarto de las noche. Nicole y yo tendríamos que darnos prisa en llegar a casa, mi madre andaría preocupadísima, no le haría mucha gracia que desapareciera su hija después de lo ocurrido este verano.
Nos despedimos de los chicos y fuimos casa. En el camino le pregunte a Nicole sobre el carné de conducir.
- Bueno, ¿qué es mas fácil: la teoría o la practica?
- Ninguna de las dos. ¡No consigo aprenderme ninguna señal! Y cuando conduzco, casi siempre me dice el profesor: “Dejaremos las clases prácticas para el próximo día”. David tiene razón, no es tan fácil como yo me creía – me soltó.
- ¿Y por qué has dicho que no ibas a tener ningún problema? – le pregunté.
- Creo que es evidente. ¡Porque estaba Jason delante!

Cuando llegué a casa, me esperaba mi madre en la entrada muy preocupada.
- ¡Scarlet! ¿Dónde has estado? Estaba muy preocupada – me abrazó. Esto no era normal en mi madre. Siempre que llegaba tarde, se ponía hecha una fiera y me castigaba dos semanas sin salir. El accidente nos había cambiado mucho a todos.
- Lo siento, no nos dimos cuenta de lo tarde que era – me disculpé.
Dicho esto dejé mi abrigo en el perchero y me fui a la cama.


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Bueno, espero que os este gustando mi historia.

Intentaré escribir los capítulos frecuentemente y que sean largos.

No olvidéis dejar comentarios.

Besos,

Stela

sábado, 15 de mayo de 2010

Cap. 4 La comida

Nicole me miraba con cara de preocupación, no debía tener muy buena pinta después de la noticia que me habían dado mis padres.
A las los cinco minutos, vi Jason y a David coger la comida. Puse buena cara, no quería que se alarmaran.
- Hola, chicas – nos saludó Jason, luego, se giró hacia David y dijo – Nicole, Scarlet, este es David.
- Yo soy Nicole – se presento Nicole.
- Tu y yo ya nos conocemos – le dije a David.
Me sonrió.
Antes de que alguno de los dos pudiera decir algo, Nicole, tan avasalladora como siempre, preguntó:
- ¿De dónde eres, David?
David la miró sorprendido, pero respondió:
- De San Francisco, California.
- Interesante – respondió Nicole y se quedó pensativa, me pregunte qué es lo que estaría maquinando.
- ¿Decidiste lo del equipo, Jason? – le pregunté por decir algo.
- Pues la verdad es que todavía no lo tengo decidido… Mi padre lo está deseando pero no me apetece, no tengo muchos amigos en el equipo… - me respondió.
- ¿Qué es lo del equipo? – se interesó David.
- Jason está pensando unirse al equipo de futbol del instituto – le respondí.
- ¿Todavía está abierto el plazo de inscripción? – preguntó.
- Si, quedan dos semanas todavía, no estoy seguro de que me vaya a presentar – le informó Jason.
- No me vendría mal apuntarme, me vendría bien ocupar mi tiempo libre – David se quedó pensativo.
- Si te apuntas tú, me apuntó yo – le ofreció Jason.
- Trato hecho.
Después de esa pequeña conversación, estuvimos hablando de muchas cosas: de por qué se había mudado, un poco de su familia, del instituto, de nosotros tres y por supuesto, Nicole formuló más de sus entrometidas preguntas. David era muy simpático y divertido. Tenía una sonrisa que podía alegrar el día cualquiera. Me gustaba. Era de esas personas a las que se les puede aplicar perfectamente la frase: “Al mal tiempo, buena cara”. Hablé bastante, sobre todo con David, cosa que no era habitual en mí, era un poco tímida. Supuse que nos llevaríamos bien.
Al final de la comida, Jason propuso que los cuatro saliéramos el sábado por la tarde para dar una vuelta. Normalmente lo hubiera rechazado alegando estar ocupada ya que no me encontraba muy feliz que digamos, pero en esta ocasión acepté, no sé por qué pero dije que sí.

Por la tarde, papá ya no estaba en casa. Me envió un mensaje diciéndome que estaba de camino a Jacksonville y que me llamaría al día siguiente.
Por la mañana me desperté de mejor humor. Encontré una nota de mi madre en la cocina que decía que tenía que irse fuera de la ciudad por trabajo y que volvería de noche. Pensé en lo del divorcio. ¿Qué les habría llevado a tomar esa decisión? Si, últimamente no se llevaban muy bien, pero, ¿por qué esa decisión tan… radical? Antes eran una pareja muy feliz, seguramente habrían encontrado la forma de resolver sus problemas, ¿o acaso se llevaban peor de lo que yo pensaba? No estaba todo el día en casa, ya que tenía que ir al instituto. ¿Habría venido mi padre a casa cuando yo estaba fuera y habrían discutido peor que cuando yo estaba delante? Ojala supiera la forma de hacerles volver juntos. Aunque de todas formas, yo sabía por qué discutían. Si no hubiera insistido en ir a esa maldita fiesta, no habría pasado nada. Lo tenía claro, había sido mi culpa.
Detuve mis pensamientos ahí, me había levantado de mejor humor, no quería arruinarlo.
Cogí mis cosas y me fui al instituto.

jueves, 13 de mayo de 2010

Cap. 3 Sorpresa, sorpresa...

Me temí lo peor. ¿Qué había hecho? Que yo recordase, estos últimos meses no era la misma Scarlet de siempre. Solo me limitaba a seguir mi rutina y punto. Me devané los sesos intentando averiguar lo que querían decir que era tan importante. No lo conseguí.
Pasaron unos minutos y ninguno de los tres abrimos la boca. Me estaba impacientando.
- ¿Qué pasa? ¿He hecho algo malo? – les pregunté.
Se miraron.
- Veras… supongo que te habrás dado cuenta de que últimamente las cosas entre tu padre y yo ya no son como eran antes – comenzó mi madre – se que esta situación no beneficia a ninguno de los tres y menos a ti.
- Por ello – continuo mi padre – creemos que lo mejor es que tu madre y yo nos separemos.
- ¡¿Os vais a divorciar?! – mi voz se elevó unas cuantas octavas.
No sé por qué había reaccionado así. Era evidente que tarde o temprano sucedería esto. Pero yo no quería. ¡No quería vivir separada de uno de mis padres y visitar al otro cada dos semanas!
- Se que no te gusta la elección que hemos tomado, pero no es bueno que vivas en este ambiente, y tampoco lo es para nosotros – me explicó mi madre.
- ¿Cuándo vais a empezar los tramites? – pregunte.
- Ya han finalizado.
- Vaya – no sabía que decir. - ¿Dónde viviré?
- Hasta que seas mayor de edad vivirás con tu madre y pasaras un fin de semana conmigo cada dos semanas y, en verano, vivirás un mes conmigo – me explico mi padre.
- ¿A dónde vas a ir, papá? – le pregunté.
- A Jacksonville. Cuando tengas coche podrás venir a visitarme cuando quieras. Mira el lado bueno, también viviré en Florida.
No sabía que decir, así que me limité a levantarme e irme a la cama.

Al día siguiente, estaba confusa. No sabía si lo que me habían dicho mis padres había sido un sueño o no. Para mi mala suerte, no fue un sueño. Mi padre estaba haciendo las maletas.
Me prepare rápidamente y salí al patio delantero a esperar a Nicole. Cuando me vio me pregunto qué me pasaba. No debía tener muy buena cara.
- Mis padres se van a divorciar – le respondí sin miramientos.
- ¡Lo siento mucho, Scarlet! – me abrazo para consolarme, pero no funcionó.

El otro día me había prometido dejar atrás el pasado y seguir con mi vida, pero la noticia que me habían dado mis padres lo había arruinado todo. El día pasó como cualquier otro.
Me había emocionado un poco cuando Jason nos dijo ayer que hoy comeríamos con David, el chico nuevo, pero cuando llegó la hora de comer no tenía ganas de nada.
Nicole y yo nos sentamos en la misma mesa de siempre con la comida y esperamos a que Jason llegara.


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Menuda noticia que le han dado. Ya han conseguido abatirla por completo.

Espero tener seguidores y comentarios pronto.

Besos,

Stela

Cap. 2 Encontronazo

Al día siguiente, después de comer, mientras me dirigía a mi siguiente clase, encendí mi iPod y puse música ya que la clase estaba en otro pabellón. Mientras andaba, me dediqué a pensar en la relación de mis padres. Antes del accidente, eran una pareja muy feliz que casi nunca discutía, pero ahora, casi ni se hablaban, solo se peleaban y mi padre solo se pasaba por casa para verme y para dormir. No me gustaba nada esa situación, tenía que hacer algo. Perdí el hilo de mis pensamientos al notar un golpe en el brazo y como se me caían los libros que sostenía. Los recogí rápidamente y levante la vista para ver con que había chocado. Delante de mí vi a un chico que no reconocí. Sin lugar a dudas seria el chico nuevo. Era moreno, tenía el pelo corto y liso y unos preciosos ojos marrones. Era muy guapo.
- Lo siento, no te había visto – se disculpó.
- No, ha sido culpa mía, estaba en la inopia – dije.
Me sonrió.
- No pasa nada. Soy David – se presentó.
- Encantada. Yo soy Scarlet.
- ¿Qué clase tienes ahora? – me preguntó.
- Matemáticas, ¿y tú?
- Literatura – pareció molestarle el diferente horario. – Bueno, ya nos veremos. Adiós.
- Adiós – me despedí y me dirigí a clase.
Para mi mala suerte, la clase había empezado y el nuevo profesor de Matemáticas puso mala cara al verme.
Me dirigí a mi asiento rápidamente y mi compañero de pupitre, Jason, se rió por mi expresión. Jason era amigo mío y de Nicole desde Primaria. Nicole empezó a obsesionarse con él hace dos años y desde entonces no se ha fijado en ningún otro chico. Se me quedó mirando.
- ¿Qué? – le pregunte empezando a ruborizarme.
- Nada – me respondió con una sonrisa.
Al salir de clase, Nicole estaba fuera esperándonos. Se le notaba muy contenta.
- Vamos, suéltalo – la animé.
- ¡Mi madre me ha comprado un coche y el lunes empiezo las clases de conducir! – dijo toda emocionada.
- Vaya, felicidades – la dije.
- ¿Qué? ¿Estás impaciente por estrellarte contra una farola en tu primera clase? – se burló Jason.
- No, no soy tan torpe – dijo sonrojándose.
Jason se rió.
- Eso ya lo veremos.
- Bueno, cambiemos de tema – dijo Nicole. – ¿Habéis visto al chico nuevo?
- Si, va a mi clase de Educación Física – respondió Jason. - ¿Os importa que mañana coma en nuestra mesa?
- En absoluto – respondió Nicole, me miró. - ¿Le has visto, Scarlet?
- Sí, me choqué con él en el patio.
- Va-ya – dijo Nicole. - ¿Cómo es?
- Es muy guapo y parece simpático – le respondí.
- Es simpático – dijo Jason.
- Eso ya lo veremos mañana.

Al volver a casa, hice lo de siempre: deberes, ducharme y mirar mi correo. Un poco antes de cenar, oí como mi padre llegaba a casa. Últimamente, eso era algo inusual, ya que mi padre pasaba la mayor parte del tiempo fuera. Escuché como mis padres hablaban. Al rato, me llamaron.
- ¡Scarlet! ¿Puedes bajar un momento? – dijo mi padre.
-¡Voy! – respondí.
Baje corriendo las escaleras. Cuando llegué al salón, vi que estaban sentados los dos juntos en el sofá. Me asusté, parecían preocupados e incluso nerviosos.
Mi padre señaló el sillón que había en frente, para que me sentara. Hice lo que me había señalado y espere a que empezaran. Hubo un breve silencio. Parecía que no sabían cómo empezar.
- Scarlet, tu padre y yo queremos decirte algo importante – dijo mi madre.


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Espero que os este gustando.

¿Qué le dirán sus padres a Scarlet? Ya lo veréis en el siguiente capítulo...

Besos,

Stela

miércoles, 12 de mayo de 2010

Cap. 1 Como siempre

Por fin se había acabado la primera semana del curso, podía dejar de fingir y abatirme sin tener que estar agradeciendo las muchas muestras de apoyo, respondiendo a preguntas como: ¿Estás bien? ¿Cómo ha pasado? ¿Hay algo en lo que pueda ayudarte? y simulando una falsa sonrisa. Podía ser yo misma. La misma chica a la que ahora le faltaba algo. Algo que había estado con ella desde los primeros momentos de su existencia y que siempre le había ayudado cuando lo necesitaba.
Llevaba todo el verano así. ¿Llegaría el día en el que pudiera volver a seguir mi vida, tal y como era antes? Me dije a mi misma que sí, aun sin saber la respuesta. Algún día tendría que salir adelante, aunque siempre me faltaría algo.
- ¡Scarlet! ¡A comer! - la voz de mi madre me saco de mis pensamientos.
Salí de mi habitación y baje las escaleras lentamente. La mesa estaba puesta, pero solo para dos.
- ¿Y papá? - pregunté.
- Hoy no va a venir a comer- respondió un tanto molesta. Que raro. Apostaría cualquier cosa a que habían vuelto a discutir otra vez.
- ¿Por qué? - insistí.
- Esto… ha tenido que irse a la oficina.
- Pero si es sábado.
Se encogió de hombros.
- Me dijo que tenía trabajo pendiente.
- Si ya – Murmure para mí. A papá no le gustaba ir a la oficina, y menos un sábado. Le gustaba pasar tiempo con su familia. Aunque, claro, la familia ya no estaba al completo.
Comimos en silencio. Algo raro, ya que mi madre era de esas mujeres que se pasan todo el rato contándote lo que habían hecho durante el día, la escucharas o no. Este incómodo silencio significaba que andaba preocupada.
Por la tarde no hice nada en especial, únicamente me dedique a pasear por la playa vacía.
El domingo aproveché para hacer mis deberes y encendí mi ordenador para mirar mi correo. Debía tener muchos e-mails acumulados. Y así era. Tenía siete correos de Nicole, mi mejor amiga. Uno de ellos, de hacia un mes, explicaba detalladamente sus dos semanas de vacaciones en Nueva York. El resto eran simples cadenas que alguien se inventaba para conseguir direcciones de correo electrónico. Aparte de esos siete, tenía catorce más de publicidad y recordatorios.

A la mañana siguiente, Nicole me esperaba en el patio delantero de mi casa para ir juntas al instituto.
- Hola, Scarlet – saludó con su habitual entusiasmo.
- Hola, Nicole – intenté imitar su entusiasmo, pero no pude.
El camino de ida transcurrió en silencio. Sabía que a Nicole no le gustaban los silencios prolongados. Llegamos al instituto diez minutos después.
- Bueno… - comenzó, parecía buscar algo de lo que hablar. – Esto… ¿sabías que mañana llega un alumno nuevo?
¡Claro que lo sabia! Todo el mundo hablaba de ese tema desde el principio de curso, sobre todo las chicas. Nadie era capaz de sacar un tema de conversación que no contuvieras las palabras “chico nuevo”. Pero no quería serle grosera, así que respondí:
- Si, me lo contó mi compañera de laboratorio.
- Vaya – se desanimó un poco durante unos instantes, pero luego pareció recuperar algo de su entusiasmo - ¿Cómo crees que será?
- Ni idea, pero espero que no sea ningún indeseable – le respondí indiferente.
- Yo tampoco.
Al ver que no me apetecía entablar conversación con nadie, a pesar de que me había prometido rehacer mi vida, se despidió de mí y se dirigió a su clase. Hice lo mismo que ella y me fui a clase de Biología. Desee que fuera un día diferente.

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Aquí está el primer capítulo. Al principio puede ser un poco aburrido, pero ya vereis como mejora.

Espero conseguir seguidores pronto y muchos comentarios.

Besos,

Stela

Presentación

¡Bienvenidos a mi blog!

En este blog encontrareis una historia sobre una chica, Scarlet, de 16 años, que, después de la muerte de un ser querido (ya descubriréis quien y como) su vida cambia completamente. Pero el chico nuevo de su instituto la hará olvidar su pasado y seguir adelante con su vida. Encontrareis un poco de todo: amor, enfados, separaciones, reconciliaciones y algunas cosas mas. Es la historia mas larga que estoy escribiendo. ¡Espero conseguir muchos seguidores y que mi historia atrape a mucha gente!

Un poco sobre mi

Me apasiona leer, escuchar música y escribir. Soy una superfan de Crepúsculo. Me considero una persona simpática, aunque con mucho genio, y se me da bien hacer amigos.

¡Espero que os guste mi blog!

Stela